Brasil, Países
Dejar un comentario

BRASIL – Liberdade, el pequeño Japón de São Paulo

Liberdade, Sao Paulo, Brasil

Describir São Paulo te lleva a hablar ineludiblemente de inmensidad, velocidad, saturación, cultura y seguramente también inseguridad. Y todo eso es lo que se ve a primera vista, pero una vez entras dentro de su caos controlado descubres sitios increíbles y sorprendentes como el barrio de Liberdade.

Éste es el centro neurálgico de la comunidad japonesa que vive en São Paulo, la más grande del mundo fuera del mismo Japón. Para que os hagáis una idea, hablamos de más de un millón de nipones (entre originarios y descendientes).

Nada más salir de la estación del metro en la Plaza Liberdade te trasladas a un nuevo mundo. Mantiene el ritmo frenético del resto de la ciudad pero su paisaje cambia las grandes calles y avenidas por estrechos paseos, llenos de gente y decorados asiáticos.

También se transforman los rasgos faciales y los mercados y ferias callejeras, que abandonan la comida y artesanía brasileña por platos típicos japoneses como las gyozas o los pasteles dorayakis. Hasta los carteles se traducen aquí al portugués y al japonés.

El barrio ocupa unas pocas calles pero concentra el corazón de la comunidad asiática, porque a día de hoy, ya no solo viven allí japoneses sino también chinos o coreanos. Los típicos farolillos y columnas rojas te dan la bienvenida en la entrada de la arteria principal de la zona, la rua Galvão Bueno, abarrotada de restaurantes, supermercados y tiendas de productos orientales. Lo mejor que se puede hacer es pasear, y probar algunas de las especialidades gastronómicas para disfrutar al máximo el cambio cultural.

 

 

100 años de tradición

Para situarnos un poco en este contexto, la inmigración japonesa de São Paulo se remonta al año 1908 cuando 165 familias llegaron a la ciudad buscando trabajo en las plantaciones cafeteras de la zona. Durante los últimos 100 años, las olas migratorias han sido irregulares, pero la comunidad establecida en la zona ha mantenido firmemente las costumbres y tradiciones de su país de origen, llegando a crear, en ocasiones, una sociedad cerrada y alejada de sus compatriotas brasileños.

A pesar de esto, en los últimos años este colectivo se ha ido abriendo más y más al país de acogida y cada vez son más las parejas mixtas, brasileño-japonesas. Aún así, nos encontramos delante de una comunidad muy ligada todavía a sus raíces, por poner un ejemplo, el gobierno japonés permite a los nikkeis (brasileños de origen japonés) a vivir y trabajar en Japón con similares condiciones a los ciudadanos nativos.

Este arraigo ha provocado dificultades de integración que se pueden percibir en la visita al barrio de Liberdade. La conservación de símbolos arquitectónicos, lingüísticos y culturales en la zona son un reclamo para los turistas pero no dejan de ser a la vez una muestra de la situación aislada de parte de sus habitantes. Las generaciones más jóvenes sin embargo, están rompiendo ya con estos viejos estereotipos y será sin duda interesante ver como evoluciona tanto su gente como el espacio en los próximos años.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s